Este colgante presenta una piedra luna natural como elemento central, destacando por sus suaves reflejos y su apariencia etérea, que evocan la luz y los ciclos de la naturaleza.
El diseño se construye a partir de un arco superior con textura inspirada en la madera, acompañado por dos hojas talladas a mano y tres esferas de plata maciza, que aportan equilibrio y detalle a la composición.
En la parte posterior, el colgante revela un delicado calado en forma de ojo de cerradura, evocando un pequeño candado y reforzando la idea de un tesoro íntimo y personal.
El acabado envejecido resalta las texturas del metal, mientras el pulido final aporta brillo y contraste, dando vida a cada elemento del diseño.
La piedra luna es conocida por su asociación con la intuición y la conexión interior, aportando un significado sutil a la pieza.
Cada colgante es fabricado completamente a mano en nuestro taller.
Desde el fundido del metal hasta los detalles tallados a buril, cada etapa del proceso es realizada de forma artesanal, dando como resultado una pieza única.
