Este colgante presenta un diseño de líneas simples y definidas, donde una punta de cuarzo cristal se convierte en el elemento protagonista de la pieza.
En la parte superior, una piedra de lapislázuli engastada en plata aporta un contraste profundo, generando un diálogo entre la transparencia del cuarzo y la intensidad del color azul.
La estructura en plata enmarca ambas piedras de forma limpia y sólida, permitiendo que los materiales se expresen con claridad. El cuarzo, tallado en forma de punta, dirige la mirada y aporta una sensación de verticalidad y equilibrio.
El acabado combina superficies pulidas con una presencia sobria del metal, resaltando la pureza de las formas y materiales.
El cuarzo cristal, asociado a la claridad y la energía, junto al lapislázuli, vinculado a la sabiduría y la expresión, crean una combinación equilibrada y con carácter.
Cada colgante es fabricado completamente a mano en nuestro taller.
Desde el fundido inicial hasta el pulido final, cada etapa del proceso es realizada de forma manual, dando como resultado una pieza única.
