Este colgante está inspirado en el vínculo entre una madre y su hija, representado a través de un delicado diseño que, al entrelazar sus formas, da origen al símbolo del infinito.
Su composición calada permite apreciar la armonía de las líneas que unen ambas figuras, mientras el tallado a buril define cada detalle con precisión. Su acabado brillante resalta el diseño, dando vida a una joya delicada y llena de significado.
Cada colgante refleja el cuidado del trabajo artesanal y busca representar el amor, la unión y el lazo que perdura a través del tiempo.
Cada colgante es fabricado completamente a mano en nuestro taller.
El diseño es cuidadosamente calado y posteriormente tallado a buril sobre plata fina Ley 950 para definir cada una de sus líneas y detalles. Finalmente, la pieza es pulida a mano para resaltar el brillo natural de la plata y la delicadeza del diseño.
Material: Plata fina Ley 950 libre de níquel
Acabado: Brillante
Técnica: Calado y tallado a buril realizados a mano
Diseño: Madre e hija formando un infinito
Largo total: 32 mm aproximadamente
