Este colgante presenta un diseño circular donde un corazón entrelazado con el símbolo infinito se sitúa al centro, evocando la continuidad de los vínculos y la conexión entre personas.
El símbolo, calado a mano y trabajado en relieve, se destaca sobre una superficie con textura orgánica, generada a partir de marcas amplias e irregulares que aportan movimiento y una apariencia más fluida al metal.
El borde elevado en plata enmarca la pieza, aportando estructura y contraste, mientras el acabado envejecido resalta el diseño central, equilibrado con zonas pulidas que aportan luz.
Una pieza que transmite cercanía, vínculo y permanencia.
Cada colgante es fabricado completamente a mano en nuestro taller.
Cada textura es aplicada manualmente, haciendo que cada pieza tenga un resultado único.
