Este colgante presenta una composición delicada inspirada en la naturaleza, donde una piedra central de cuarzo turmalinado en forma de gota destaca por sus inclusiones naturales, generando un contraste único que aporta carácter y profundidad a la pieza.
En la parte inferior, una flor en plata se integra con dos hojas talladas a mano a buril, acompañadas por esferas de plata maciza que aportan equilibrio y volumen, construyendo una composición armónica y orgánica.
El contorno de la piedra está enmarcado por un alambre entorchado que sigue su forma, mientras el acabado envejecido resalta las texturas y detalles, contrastando con zonas pulidas que aportan brillo sutil.
El cuarzo turmalinado, asociado a la protección y el equilibrio, aporta una presencia fuerte y natural a la pieza.
Cada colgante es fabricado completamente a mano en nuestro taller.
Desde el fundido inicial hasta los detalles finales, cada etapa del proceso es realizada de forma manual, dando como resultado una pieza con identidad propia y dedicación en cada detalle.
Material: Plata 950 libre de níquel
Piedra: Cuarzo turmalinado
Alto: 31 mm
Ancho: 14 mm
Terminación: Envejecido y pulido
No incluye cadena
Pieza única
Bolsa de terciopelo para el colgante
Packaging de papel kraft reciclable
